29 de diciembre de 2009

Duras sonrisas

Mantener una sonrisa tiene su arte.

Hay algunos que la sostienen tan bien durante las fiestas familiares, que hasta un trofeo por la hipocresía me gustaría regalarles. Son esas sonrisas que prefiero evitar observar o ni siquiera ver.

Otros, sostienen no sonrisas, sino carcajadas. La felicidad desbordante que yo nunca tuve. Es ese desborde de energía que me es muy agradable tener a mi lado.

Hay otras, que son mías, y que se definen hoy, en estado neutral. Hipocresía leve para mi mismo. En estos días me cuesta sacar sonrisas, en estos días las que salen, son de corazón, pero profundamente guardadas. Al final, cuando llego aquí, y a mi almohada, mis labios recuerdan las sonrisas del día, pero no llenan mi alma.

Hasta mi irracionalidad está harta de mi leve autohipocresía. Ni que decir de mi parte racional.

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