En medio de esa peligrosa palabra, hay un pasado, un presente y un futuro inexplicable en mi vida. ¿Me interesa el pasado? Sí. Es mi punto de referencia. ¿Me interesa el futuro? No. Me vale mierda.
Hoy me interesa saber que en medio de ese sentimiento no hay nadie. Está vacío. No es mi culpa. ¿Es culpa de la gente? No. Es culpa de las personas. A aquellas que saben que quize o incluso intuí amar, saben que les debo el vacío que tengo en este melancólico y muy vendido diciembre (como normalmente ha sido para mí).
Quizá he sentido amar una vez... de pronto todo voló por la ventana de cuya casa ni siquiera era palpable.
Después, sentí que la familia puede merecer esa palabra. No. Tampoco, no es un sentimiento que se puede etiquetar nada más por un vínculo de sangre.
Amar se gana, se hace, se construye. En mi percepción, no hay nadie con quien lo haya logrado concretar. ¿Lo abrá en un futuro? No sé, dije que me vale mierda.
Hoy no amo. El tiempo me dejará otras oportunidades para construir. Y es así como se construye un edifcio, con tiempo de preparación, con tiempo de acción y tiempo de prueba. Es así como quiero construir este sentimiento para poder decirlo y practicarlo. Me falta mucho tiempo. ¿Odio esto? Sí. El consuelo es la esperanza... la espera, de la cual estoy agotado. La espera que HOY no me sirve de nada.
Ayer no amé, aprendí de eso. ¿Mañana amaré? ¿Quién soy yo o usted para decir eso? Hoy no amo, y eso es lo que me importa.
20 de diciembre de 2009
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Gracias por escribirlo. Te entiendo creeme que si. Y aunque yo el algún momento de mi vida pensé eso... ahora estoy mucho más segura de que el amor es uno de los ejes de mi vida. Y como no me cuadra la ciber evangelización lo voy a dejar aquí... pero TE AMO santi!
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