Mantener una sonrisa tiene su arte.
Hay algunos que la sostienen tan bien durante las fiestas familiares, que hasta un trofeo por la hipocresía me gustaría regalarles. Son esas sonrisas que prefiero evitar observar o ni siquiera ver.
Otros, sostienen no sonrisas, sino carcajadas. La felicidad desbordante que yo nunca tuve. Es ese desborde de energía que me es muy agradable tener a mi lado.
Hay otras, que son mías, y que se definen hoy, en estado neutral. Hipocresía leve para mi mismo. En estos días me cuesta sacar sonrisas, en estos días las que salen, son de corazón, pero profundamente guardadas. Al final, cuando llego aquí, y a mi almohada, mis labios recuerdan las sonrisas del día, pero no llenan mi alma.
Hasta mi irracionalidad está harta de mi leve autohipocresía. Ni que decir de mi parte racional.
29 de diciembre de 2009
25 de diciembre de 2009
Labios de cenizas
El viento se hace presente... frío, una vez más. Y vuelan, mis labios, sin palabras, negros... neutros, sin movimiento.Y sus labios quizá estén desbordando demasiadas risas de alegría, burla, autoengaño o hipocresía... o todos juntos.
O talvez sus hermosos labios finos, estén recibiendo tantas lágrimas, que después en su almohada son capaces de recordarle por la mañana que usted es humana, y que se equivoca.
Pero mis labios no saben si debe haber tristeza y empaparse ellos de mis lágrimas, no saben si deberían gritar al viento su desgracia de estar secos, no saben si deberían empaparse ellos de sus lágrimas.
Hoy, mis labios son de ceniza y no saben si deberían o no regalar una resurrección.
20 de diciembre de 2009
¿Am.... ar?
En medio de esa peligrosa palabra, hay un pasado, un presente y un futuro inexplicable en mi vida. ¿Me interesa el pasado? Sí. Es mi punto de referencia. ¿Me interesa el futuro? No. Me vale mierda.
Hoy me interesa saber que en medio de ese sentimiento no hay nadie. Está vacío. No es mi culpa. ¿Es culpa de la gente? No. Es culpa de las personas. A aquellas que saben que quize o incluso intuí amar, saben que les debo el vacío que tengo en este melancólico y muy vendido diciembre (como normalmente ha sido para mí).
Quizá he sentido amar una vez... de pronto todo voló por la ventana de cuya casa ni siquiera era palpable.
Después, sentí que la familia puede merecer esa palabra. No. Tampoco, no es un sentimiento que se puede etiquetar nada más por un vínculo de sangre.
Amar se gana, se hace, se construye. En mi percepción, no hay nadie con quien lo haya logrado concretar. ¿Lo abrá en un futuro? No sé, dije que me vale mierda.
Hoy no amo. El tiempo me dejará otras oportunidades para construir. Y es así como se construye un edifcio, con tiempo de preparación, con tiempo de acción y tiempo de prueba. Es así como quiero construir este sentimiento para poder decirlo y practicarlo. Me falta mucho tiempo. ¿Odio esto? Sí. El consuelo es la esperanza... la espera, de la cual estoy agotado. La espera que HOY no me sirve de nada.
Ayer no amé, aprendí de eso. ¿Mañana amaré? ¿Quién soy yo o usted para decir eso? Hoy no amo, y eso es lo que me importa.
Hoy me interesa saber que en medio de ese sentimiento no hay nadie. Está vacío. No es mi culpa. ¿Es culpa de la gente? No. Es culpa de las personas. A aquellas que saben que quize o incluso intuí amar, saben que les debo el vacío que tengo en este melancólico y muy vendido diciembre (como normalmente ha sido para mí).
Quizá he sentido amar una vez... de pronto todo voló por la ventana de cuya casa ni siquiera era palpable.
Después, sentí que la familia puede merecer esa palabra. No. Tampoco, no es un sentimiento que se puede etiquetar nada más por un vínculo de sangre.
Amar se gana, se hace, se construye. En mi percepción, no hay nadie con quien lo haya logrado concretar. ¿Lo abrá en un futuro? No sé, dije que me vale mierda.
Hoy no amo. El tiempo me dejará otras oportunidades para construir. Y es así como se construye un edifcio, con tiempo de preparación, con tiempo de acción y tiempo de prueba. Es así como quiero construir este sentimiento para poder decirlo y practicarlo. Me falta mucho tiempo. ¿Odio esto? Sí. El consuelo es la esperanza... la espera, de la cual estoy agotado. La espera que HOY no me sirve de nada.
Ayer no amé, aprendí de eso. ¿Mañana amaré? ¿Quién soy yo o usted para decir eso? Hoy no amo, y eso es lo que me importa.
18 de diciembre de 2009
Depende de la mitad o si ya está completo
Todo termina, depende de nosotros. Sea que lo tengamos completo, sea que lo tengamos a la mitad.
Adios y te amo, son dos cosas que no puedo decir fácilmente.(Esto también es digno de un próximo post).
Si decir que todo termina me remite a decir adios, me niego a creerlo. Prefiero contradecir. Tengo miedo.
Usted no debería estar enferma de los ojos. Nosotros no deberíamos estar enfermos de melancolía. Ellos no deberían estar enfermos de egoísmo.
Atrevernos a decir adiós. No sé, no creo que sea mi opción. No quiero que lo sea. Si usted quiere decir adiós, una vez más, volver a empezar... sólo si existe seguridad.
Quizá yo tengo dudas, quizá no la he escuchado a usted. Quizá usted no quiera hablar o quizá si. Yo, aunque no puedo solucionar, puedo escuchar. Quizá usted también quiera escuchar.
Todo termina. ¿Lo tenemos a la mitad? ¿Lo tenemos completo? No sé... ahora no depende de mí. ¿Depende de usted? ¿De ellos?
Adios y te amo, son dos cosas que no puedo decir fácilmente.(Esto también es digno de un próximo post).
Si decir que todo termina me remite a decir adios, me niego a creerlo. Prefiero contradecir. Tengo miedo.
Usted no debería estar enferma de los ojos. Nosotros no deberíamos estar enfermos de melancolía. Ellos no deberían estar enfermos de egoísmo.
Atrevernos a decir adiós. No sé, no creo que sea mi opción. No quiero que lo sea. Si usted quiere decir adiós, una vez más, volver a empezar... sólo si existe seguridad.
Quizá yo tengo dudas, quizá no la he escuchado a usted. Quizá usted no quiera hablar o quizá si. Yo, aunque no puedo solucionar, puedo escuchar. Quizá usted también quiera escuchar.
Todo termina. ¿Lo tenemos a la mitad? ¿Lo tenemos completo? No sé... ahora no depende de mí. ¿Depende de usted? ¿De ellos?
17 de diciembre de 2009
La soledad de la estirpe
No más discusiones directas, no más discusiones que se asemejan a una estirpe interminable, no más. Esta estirpe muere aquí, en mis pensamientos reflejados en palabras. En mis sentimientos reflejados en lágrimas.
Quizá usted no llegue a leer este momento, donde muere la ciudad que hay dentro de mí. Pero aquí, con la enseñanza que usted me dió, le dejo saber. Murió, y no puede renacer, si usted no renace.
Quererla de distintas maneras me hizo comprender que hoy tengo que dejar de querer seguir en esta familia soñada y frustrada.
Su indiferencia, como todas las demás, me asesina, me hiere más adentro de lo que usted ni siquiera percibe ni puede imaginar.
Sólo hubo una oportunidad para los Buendía. Para usted hubo varias. La estirpe nunca regresó. Márquez no renació a Macondo. Ud puede renacer. Ud puede hacer que mi forma de querer, sea como sea, y su forma de querer, sea tambíen como sea, renazcan. Yo ya no puedo seguir la historia de la estirpe de Macondo, y tampoco puedo hacer que renazca nada.
Usted está sola, yo también. Ud cree no estarlo, pero siento donde usted siente. La siento, aunque sea lejos, llena de tristeza y soledad, que no quiero tratar de ayudarla a remendar, y que no voy a hablar. "Silencio, mucho cuidado, miradas, silencio".
Frío Silencio...
Quizá usted no llegue a leer este momento, donde muere la ciudad que hay dentro de mí. Pero aquí, con la enseñanza que usted me dió, le dejo saber. Murió, y no puede renacer, si usted no renace.
Quererla de distintas maneras me hizo comprender que hoy tengo que dejar de querer seguir en esta familia soñada y frustrada.
Su indiferencia, como todas las demás, me asesina, me hiere más adentro de lo que usted ni siquiera percibe ni puede imaginar.
Sólo hubo una oportunidad para los Buendía. Para usted hubo varias. La estirpe nunca regresó. Márquez no renació a Macondo. Ud puede renacer. Ud puede hacer que mi forma de querer, sea como sea, y su forma de querer, sea tambíen como sea, renazcan. Yo ya no puedo seguir la historia de la estirpe de Macondo, y tampoco puedo hacer que renazca nada.
Usted está sola, yo también. Ud cree no estarlo, pero siento donde usted siente. La siento, aunque sea lejos, llena de tristeza y soledad, que no quiero tratar de ayudarla a remendar, y que no voy a hablar. "Silencio, mucho cuidado, miradas, silencio".
Frío Silencio...
15 de diciembre de 2009
Las ventanas amarillas del tren de la tarde

Así, en la apresurada vida que decidí tener este año, encontré mi común espacio nostálgico. El tren, las nubes amarillas, y la ventana queriendo ser un espejo, y yo trasluciéndome en él. Nostálgico hasta más no poder. Quien no me conoce, es preciso que sepa mi historia extraña con los trenes y la sensación que me provocan (ya vendrá en otro post).
Claramente la escena no tiene felicidad. Y es que claramente ahora me cuesta sonreír. La nostalgia, que me genera fortaleza (a veces falsa) en mi camino solitario se hace fuerte y no es justamente porque así yo lo quiera.
Claramente la escena se hace presente en mi vida como un paréntesis entre la velocidad del tiempo que me presiona a llegar temprano a mi próxima distracción que me evite los paréntesis. Y es que disfruto esas distracciones, como si no lo fueran. No sé si disfruto esos paréntesis.
Claramente la escena es ella misma por otras personas aparte de mi. La gente no me lastima, las personas sí. ¿Estoy lastimado? Sí. ¿Soy un maricón? Si usted lo quiere ver así...
Pero dentro del paréntesis tenue amarillo y con la sensación en mis pies del camino del tren, hay algo: "Me duele, esto me duele".
14 de diciembre de 2009
¿Por qué este blog?

No sé, y si... ya sé, empezé mi blog contradiciendo su mismo nombre.
Nuevamente en mi vida la frase que calza perfectamente es "Arriving somewhere but not here" y al escucharla despúes de mi nostálgico amanecer a las 11am (tenía rato de no poder dormir tanto), decidí caer en la pregunta de siempre... ¿debería o no hacer un blog? Listo, respuesta solucionada.
Hoy todo se juntó: Porcupine tree, mis sueños de ayer, las preguntas, las ganas de no preguntar, las sensaciones de soledad, los recuerdos amargos y un enorme signo de pregunta que quizá algún dia pueda borrar. Hoy tuve el impulso de hacer este espacio, para llenarlo a partir de mañana... de dudas, de contradicciones, de errores y de algo más quizá.
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