Finalmente me he vuelto a dar cuenta.
Soy yo manejando este tren solo y soy yo esperándolo en el próximo andén.
Soy las dos personas. En diferentes momentos.
Me di cuenta que es cierto... uno tiene dos opciones en la vida: Ser libre o estar acompañado.
La libertad es de uno, cuando se acepta que estar solo es el sacrificio de esa libertad.
Estar acompañado, implica limitar la libertad. Desde cualquier punto de vista.
Pareciera que no he madurado. Sigo escribiendo cual wila de 19 años.
Sobre trenes.
Hoy es el último día de este blog.. que ya de por sí estaba agonizando.
¿Por qué?
Porque ya llegó el tren. Y me he de encontrar conmigo mismo. (Ven cómo escribo como si tuviera 19 aún)
El próximo lienzo de ceros y unos estará por venir...
Este deja esperanza... ya cumplió su objetivo.
Me bajo del tren y me subiré en otro.
Lo que vaya subiéndose en ese nuevo, sabré que es por unas cuantas paradas. La libertad es lo mío.
Lo difícil es acostumbrarse a estar solo.
La libertad es lo mío. A mis casi 23. Las letras no lo son.
Ciao.
7 de enero de 2013
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