25 de octubre de 2010

Colgando

Es asi, sin estar en el suelo, ni el subsuelo, ni en el mar, ni en el espacio flotante, ni en los rieles del tren.

Estoy colgando de algun lugar... donde la gente es muy egoísta. Y aprendo a ser así, y talvez pueda herir.
Me voy a asegurar de sentirme bien. Voy a continuar con el egoísmo que todos promueven. Para volver, y sanar heridas, mías y de otros. Cuando ya no tenga que ser más egoísta.

Y hoy, seguiré colgando, porque aunque soy egoísta, sigo siendo, el egocéntrico para los demás, para ustedes, para vos, para usté, para te. Como sea.

Soy, un egocéntrico en un sueño profundo de nubes. Y colgando, en la maldita realidad de egoístas.

Pero al final, sigo soñando y eso es lo que me importa en realidad.

19 de octubre de 2010

Esencia

Cada uno tiene su propia esencia.
Las esencias son combinables.

En la esencia no hay palabras ni letras.
Hay miradas.

Necesito mirar... para que usté pueda tener mi esencia y que sea ya no sólo para dormir.

18 de octubre de 2010

Airplanes

Siempre podremos pretender que los aviones son estrellas.... fugazes!

Usaremos un deseo.... esta vez, todo es cosa del futuro.

Yo estaré de vuelta al anochecer... aunque esto tome tiempo, lágrimas y esfuerzo, es la oportunidad de confirmar que somos.

17 de octubre de 2010

Trenes

Resuenan en el sueño que tengo al atardecer. Adentro había un atardecer, y estabamos en medio de las vías.

Tiembla demasiado la tierra. Porque resuenan, a kilómetros de distancia hacia adelante y hacia atrás.

Me tiemblan las palabras, y las miradas, y los recuerdos y el cielo; que es morado, aunque en el sueño haya atardecido.

Ya es tarde... como para regresar. Me quedo en medio de los dos pares de rieles, con el viento rebotándome en el alma. Con el sonido de los trenes en la mente, con la bola caída, y de espalda hacia alguno de los dos lados, con los ojos cerrados.

Yo ya no soy quien decide cuál de los dos lados es bueno para caminar.

Lightbulb Sun

Se revienta la luz en mis ojos.
En el cuarto oscuro, la luz amarilla.
Sólo el bombillo da señal de vida... como en unos próximos años cuando aquel bombillo enorme, sea el único en decidir qué lugar oscurecer.

La luz es rápida y no sabe esperar... el bombillo puede ser lento, y dar esa pausa. A que la luz salga en el momento que tenga que salir.

Abrí mis ojos, y voy a voltearme... la luz a mi espalda, y cerraré los ojos de nuevo. Y voy a esperar... una vez más, como todos estos años. Es hora de dejar de decidir qué quiero iluminar.

9 de octubre de 2010

El postre

Quisiera llegar al final de la cena...
Me gusta la escencia, no los tintes.
Me gusta la semilla, no la cáscara...
Quisiera que no existieran influencias.

Me gusta que existan los silencios.
Quisiera que todos, incluído yo, nos callemos por 17 segundos.
Quisiera sólo decir las cosas por medio de melodías.
Me gusta pensar en que talvez algún día vamos a comer helado.

Me gusta y quisiera recordar o vivir, o las dos, o simplemente comer helado en una tarde de silencio.

2 de octubre de 2010

Cruzar el río

Como ir desde la playa que no conozco en el caribe, hasta la playa, que tampoco conozco, llena de nieve en España.

Ir en una balsa tan delgada donde sólo quepo yo. Tan delgada que necesito ser niño otra vez para no hundirme.

Cuando voy cruzando veo otras balsas caerse, vociferar porque el destino o la ruta no son lo que quieren, afirmar que nunca más construirán una balsa, o pensarán en navegar.

Sigo cruzando, y veo balsas en completo silencio. Con una sonrisa tenue fijada en su remo.

Remar solo en una balsa cruzando un río que parece delgado, pero que no lo es... es cansado.
Es más cansado ver otras balsas quejarse.
Es reconfortante mirar las balsas que sonríen y guardan silencio.

Llegar a la playa congelada no es importante...  yo sólo quiero seguir viendo las balsas que guardan silencio.