Un día me monté al bus, busqué espacio para sentarme.
Tenía una mujer a mi lado, vestida de blanco.
Dormí, por 30min. Los siguientes 30min vi a la mujer dormir.
Vi un espejo, y al señor del bus susurrando alguna canción.
Él llevaba una camisa blanca.
Me bajé del bus con mi camisa azul (como de costumbre) puesta.
Alguna otra mujer me recibió con una correa que dirigía a su perro blanco.
Caminé por 30min. Decidí dejar al perro blanco, y devolverme a la parada donde me había bajado. Decidí quitarme mi camisa azul.
Me quedé sentado esperando. Llegó el sueño. Dormí por otros 30min.
Desperté y tenía a la muchacha con que había compartido la fila de asientos al frente mío. Viéndome fijamente.
Tomé mi teléfono. Hice una llamada.
Me desperté sin camisa, y mi teléfono blanco estaba sonando en mi mesa de cama.
5 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario