La exigencia de repente requiere soledad.
El silencio requiere soledad.
Se comunica no diciendo nada también. Yo no lo entiendo, necesito soledad.
Qué extraño... tanto que huí, y ahora la busco. Uno siempre quiere más cuando lo pierde, cuando lo extraña.
Yo al parecer exijo extrañar más, todos los días.
14 de marzo de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario