Lo que tengo en mente, no puede ni salir por acá.
Cuando tenemos accidentes, normalmente cambiamos, nos transformamos.
Yo cambié radicalmente dos veces, con dos accidentes que no fueron nada graves. Cosas simples: como caminar detrás de chiquitos o como escuchar una canción random en un bus.
Pero he venido cambiando gradualmente, por la influencia de otras personas, de otras cosas. Gradualmente.
Y la verdad, prefiero los accidentes.
20 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario