Perseverar es algo que aprendí de mi mamá.
Después de toda una madrugada con el router apagado y renegado, por fin puedo escribir mi sueño.
Mi sueño casi real, al frente de mi cama, al frente de mi baño y su vidrio porno.
Mi mamá, viendo hacia el vidrio y atravesando mi cuarto donde estoy durmiendo.
Y ella cava, cava.. y cava. Huecos y menos plantas.
Y ella sigue cavando, con tal de cambiarme el patio que veo por la ventana cuando me baño.
Hay cosas que están destinadas... como vivir, perseverar y extrañar.
14 de octubre de 2011
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