Aprender a no ser una, ningún día... Y aprender a soportar la lluvia de otra nube.
Lo vale todo en la vida, no quiero ni siquiera un paraguas.
Los riesgos de mojarme y la felicidad de no secarme yo solo... Aunque sea en silencio...los dos pares de espejos.
Lo vale realmente.
No ser una nube negra.
2 de abril de 2011
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