Una caja de árbol, donde guardo los papeles.
Un espejo, donde guardo mi sonrisa para alguien más.
Un armario, donde guardo lágrimas y cartas.
Una puerta, donde entro por las noches, sólo algunas noches.
Unos labios, donde la sensibilidad se hace presente.
nada, y todo por dar, por llevar, por experimentar, por jugar a no saber nada y saberlo todo, y besar, y abrazar... y es posible llorar, y vivir. Y compartir
finalmente, la oportunidad para COMPARTIR.
5 de septiembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario