No ha habido nada en estos días como la luz tomando posesión de nuestro escenario donde no existe nada. Nada como la luz creando contraste con las sombras en su rostro. Y en mi almacenamiento de recuerdos.
La luz que pasa por la nube, que está en este cielo azul. Después de mi guerra, existen nubes blancas y puras y llenas de luz y felicidad. Y esto es empalagoso y no me importa.
No sé si usté estaba en guerra, o en paz, esperando.... o quizá no estaba en ninguna circunstancia que yo pueda imaginar.
Pero mi guerra terminó y ahora quiero iluminarla a usté... a su rostro! Para sonreír yo y que usté pueda sonreír.
Que haya luz para que nos podamos reír. Y que sea tenue y sea despacio...
16 de agosto de 2010
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que chiva es leerlo tan brillante e iluminado :)
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