Voy cayendo... levemente. Todo es lento... es gris.
De pronto de color con el gris adentro. Con la pausa. La paciencia, y de pronto la ira.
Bipolaridad, sin explotar ante nadie. Con mi paciencia, mi entendimiento y estupidez hacia los demás. Y mi sólo estupidez hacia adentro. Soy demasiado débil, pero no hay que hacerlo notar.
Para mi si, hacia adentro si lo hago notar. Carajo! Me acabo de dar cuenta. Lo que me duele no es mi dispersidad... es la suya la que me hace doler.
Estoy disperso, y desesperado, y tranquilo a la vez. Es eso, es... mierda.. lo mismo de siempre.
Nadie lo ha notado.
Nada. No hay nada que vea mi dispersidad.
Y mañana no importa.. pero mañana voy olvidar y estar disperso otra vez. Quizá.
25 de febrero de 2010
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